Lo que debía ser una innovadora entrega a domicilio terminó convirtiéndose en una inesperada anécdota para un cliente de Amazon en Texas, luego de que su pedido entregado mediante un dron terminara dentro de su piscina.
El cliente esperaba con expectativa su primera experiencia con este sistema de entrega. Al escuchar el fuerte zumbido del dron aproximándose a su vivienda, salió rápidamente para grabar el momento con su teléfono.
Sin embargo, la entrega no salió como esperaba. Para su sorpresa, el paquete fue liberado sobre la zona de la piscina y terminó cayendo directamente al agua.
El incidente quedó registrado en video y llamó la atención en redes sociales por la particular manera en que terminó la entrega.
Amazon ha venido desarrollando su servicio Prime Air, con el que utiliza drones para transportar determinados pedidos directamente hasta los clientes en zonas habilitadas para esta modalidad.
El curioso episodio en Texas demuestra que, mientras las entregas autónomas continúan avanzando, esta tecnología todavía puede protagonizar situaciones inesperadas.
De la puerta de casa a la piscina: esta vez, el futuro de las entregas llegó por aire, pero no aterrizó exactamente donde debía.

