La misión Artemis II de la NASA marcó un hito histórico al sobrevolar el lado oculto de la Luna y alcanzar una distancia récord de 406.778 kilómetros de la Tierra, superando la marca establecida por la misión Apollo 13 en 1970.
La humanidad extendió así su frontera en el espacio profundo con una jornada que ya se considera una de las más importantes desde la era Apolo. A bordo de la cápsula Orion, los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen lograron convertirse en los seres humanos que más lejos han viajado de nuestro planeta.
El momento tuvo además una carga emocional especial. Desde el centro de control en Houston, la tripulación fue despertada con un mensaje grabado del astronauta James Lovell, una figura emblemática de la exploración lunar, quien recordó los inicios de estas misiones históricas.
Durante la jornada, los astronautas realizaron pruebas clave de sus trajes presurizados, diseñados para garantizar su supervivencia en situaciones extremas. Estas evaluaciones forman parte de los protocolos de seguridad para futuras misiones de larga duración.
El punto central del día fue el sobrevuelo cercano de la Luna. La nave, bautizada como “Integrity”, inició una fase de observación científica que se extendió por más de siete horas. El momento de mayor acercamiento se registró a las 23:02 GMT, cuando la cápsula alcanzó una altitud aproximada de 6.550 kilómetros sobre la superficie lunar.
Este logro no solo rompe récords históricos, sino que también marca el avance de una nueva etapa en la exploración espacial, consolidando el regreso del ser humano a la Luna como parte del programa Artemis.

