Hace 25 años, el 11 de septiembre de 2001, Estados Unidos sufrió los atentados terroristas más mortíferos de su historia.
Diecinueve terroristas de Al Qaeda secuestraron cuatro aviones comerciales. Dos fueron impactados contra las Torres Gemelas del World Trade Center en Nueva York, otro contra el Pentágono, mientras que el vuelo 93 cayó en Pensilvania después de que pasajeros y miembros de la tripulación intentaran recuperar el control de la aeronave.
Casi 3.000 personas perdieron la vida. Hoy, Nueva York y Estados Unidos recuerdan a las víctimas, sus familias y a quienes participaron en las labores de rescate.

