La senadora Jessica Ramos respondió al memorando de NYSERDA señalando que, aunque los neoyorquinos están preocupados por el aumento en las facturas de servicios públicos, el estado no debe retroceder en sus compromisos climáticos establecidos en la Ley de Liderazgo Climático y Protección Comunitaria (CLCPA).
La legisladora reconoció que residentes le han mostrado facturas de hasta 850 dólares en un solo mes, calificando la situación como “indignante”, pero sostuvo que la solución no es frenar la transición energética, sino ejecutarla con mayor transparencia y disciplina fiscal.
Ramos aclaró que la CLCPA no obliga a implementar un programa específico como “Cap and Invest”, ya que dichas propuestas surgieron del proceso impulsado por la gobernadora. No obstante, consideró que la transición debe ser financiada por las entidades responsables del calentamiento global.
Subrayó que el impacto del cambio climático ya es una realidad en distritos como el suyo, donde las inundaciones y el calor extremo afectan directamente a las comunidades, y enfatizó la necesidad de modernizar infraestructura y crear empleos sindicalizados en construcción y eficiencia energética.
La senadora concluyó que Nueva York no debe abandonar sus metas climáticas, sino implementarlas con enfoque en asequibilidad, resiliencia y generación de empleos bien remunerados.

